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Conclusión

El trabajo, la familia, los afectos, el dinero, la salud, las posesiones... todos son importantes, pero se pueden perder. Tales pérdidas, cómo hemos visto sumergen a la persona que las sufre en una crisis. Ante tal situación necestiamos confiar en algo que no nos falle, algo que no podamos perder, algo que nos dé estabilidad.

Lo único que no se puede perder es Dios. Recurrir al Dios que siempre está es una necesidad para quien quiere superar una pérdida importante. Job lo hizo. No tenga miedo de elevar sus sentimientos al Señor.

A continuación le presentamos un pasaje extraído de la Biblia de una persona que sufre y que hace reflexión de su sufrimiento. Este pasaje se encuentra en el libro de las Lamentaciones (Antiguo Testamento)en el capítulo 3, versos 17 al 24:

De mí se ha alejado la paz y he olvidado ya lo que es la dicha.

Hasta he llegado a pensar que ha muerto mi firme esperanza en el Señor.

Recuerdo mi tristeza y soledad, mi amargura y sufrimiento;

me pongo a pensar en ello y el ánimo se me viene abajo.

Pero una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza:

El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades.

Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!

y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!

Esperamos que esta presentación haya sido de su agrado y le haya resultado útil para usted o para algún amigo/a. Si quiere dejarnos un comentario, si desea conocer más a Dios y disfrutar su compañía y de su bendición para superar su pérdida. Póngase en contacto con nosotros.

Presentamos a continuación la Bibliografía utilizada para elaborar este material: