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Tipos de Pérdidas

Pérdidas de poca importancia

Las pérdidas de poca importancia se refieren a cosas que pueden ser recuperadas o reemplazadas en nuestra vida. Estas pérdidas nos afectan poco, aunque nos hacen pasar un mal rato.

A esta categoría corresponde perder el celular, los anteojos, una agenda. Si bien estas cosas son necesarias para nuestra vida cotidiana, no generan crisis en nosotros

Pérdidas Importantes

Estas pérdidas se dividen a su vez en cuatro categorías diferentes: pérdidas temporales, pérdidas definitivas, pérdidas paulatinas, pérdidas súbitas.

Las pérdidas temporales, son aquellas que con dificultad pueden reemplazarse. Por ejemplo, la perdida del trabajo, la pérdida de amistades, la pérdida de bienes... Estas cosas perdidas pueden ser reemplazadas, pero no recuperadas. Si cierra la fábrica, pierdo el empleo. Pero puedo conseguir otro, claro que no es tan fácil, pero es reemplazable.

Las pérdidas definitivas son aquellas que son irremplazables y lamentables. Perder fotos, objetos familiares, prendas especiales... a raíz de una inundación es un pérdida que provoca crisis. La casa puede reconstruirse, pero esas pequeñas cosas que hacían de esa casa nuestro hogar son irremplazables.

Las pérdidas paulatinas son las que suceden con el correr del tiempo. La pérdida del cabello, o la pérdida de la elasticidad de la piel, también son pérdidas. Para algunos estas son importantes y para otros no.

Las pérdidas súbitas son las inesperadas e inimaginables. Un robo, un accidente, una amputación causada por un accidente indeseado. Pérdidas que nos sumergen en una crisis que puede ser más o menos grave.

Pérdidas Graves

Las pérdidas graves son aquellas que provocan mucha tensión y desatan una crisis muy importante. Dentro de esta categoría encontramos, como eventos traumáticos, la muerte del conyuge, de un hijo o de un ser querido, la separación o divorcio, una enfermedad terminal.