Los
luteranos creemos y enseñamos que:
- la ley de Dios exige espíritu, pensamiento, palabras y acciones perfectas;
- la ley condena íntegramente a todos aquellos que la tranagreden;
- la ley no puede salvar a los hombres,
porque nadie puede cumplirla a la perfección;
- su función principal es la de llevar al hombre al conocimiento de su condición de pecador.
Referencias:
Mateo 5.48;
Levítico 19.2;
Deuteronomio 27.26;
Romanos 3.20
Si usted desea conocer más sobre estos conceptos relacionados con la ley de Dios y sus funciones,
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