Job 1:13-21 Llegó el día en que los hijos y las hijas de Job celebraban un banquete en casa de su hermano mayor. (14) Entonces un mensajero llegó a decirle a Job: "Mientras los bueyes araban y los asnos pastaban por allí cerca, (15) nos atacaron los sabeanos y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. ¡Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo a usted!"
(16) No había terminado de hablar este mensajero cuando uno más llegó y dijo: "Del cielo cayó un rayo que calcinó a las ovejas y a los criados. ¡Sólo yo pude escapar para venir a contárselo!"
(17) No había terminado de hablar este mensajero cuando otro más llegó y dijo: "Unos salteadores caldeos vinieron y, dividiéndose en tres grupos, se apoderaron de los camellos y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. ¡Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!"
(18) No había terminado de hablar este mensajero cuando todavía otro llegó y dijo: "Los hijos y las hijas de usted estaban celebrando un banquete en casa del mayor de todos ellos (19) cuando, de pronto, un fuerte viento del desierto dio contra la casa y derribó sus cuatro esquinas. ¡Y la casa cayó sobre los jóvenes, y todos murieron! ¡Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!"
(20) Al llegar a este punto, Job se levantó, se rasgó las vestiduras, se rasuró la cabeza, y luego se dejó caer al suelo en actitud de adoración. (21) Entonces dijo: